Circular 3/2015 – Real Decreto-Ley 1/2015

El pasado 28 de febrero se publicó un Real Decreto-Ley, el 1/2015, que incluye diversas medidas de carácter financiero, tributario y laboral, y que se pueden agrupar de la siguiente forma:

A) Se modifica una vez más la Ley 22/2003, Concursal, que incluye nuevos mecanismos de mejora de la figura del “Acuerdo Extrajudicial de Pagos” para las personas físicas, con el fin de que en situaciones de insolvencia, y con las debidas limitaciones, quien ha liquidado la totalidad de su patrimonio en beneficio de sus acreedores se vea liberado de la mayor parte de sus deudas pendientes tras la liquidación.

B) En adelante se exime a las personas físicas del pago de tasas judiciales.

C) Se modifica la Ley del I.R.P.F. a fin de extender determinadas deducciones fiscales a nuevos colectivos (en particular, familia monoparental con dos descendientes), y de declarar exentas las rentas no derivadas de una actividad económica que se pudieran poder de manifiesto como consecuencia de quitas y daciones en pago de deudas establecidas en un convenio aprobado u homologado judicialmente.

D) Se establece un nuevo incentivo para los contrato indefinidos que supongan creación de empleo neto, consistente en que durante un periodo de 24 meses los primeros 500 euros de la base mensual correspondiente a contingencias comunes quedarán exentos de cotización cuando el contrato se celebre a tiempo completo; y su parte proporcional cuando a tiempo parcial, siempre que no sea inferior al 50 % de la jornada de un trabajador a tiempo completo. En el caso de empresas con menos de 10 trabajadores, la medida se prolongará 10 meses más, quedando exentos en este periodo 250 euros o su parte proporcional.
Los requisitos para su aplicación son similares a los establecidos en 2014 para las contrataciones con “tarifa plana” de cotización, a la cual viene a sustituir, ya que ésta finaliza el próximo 31 de marzo de 2015.
La aplicación del incentivo no afectará a la cuantía de las prestaciones económicas que puedan causar derecho los trabajadores, que se calculará sin tener en cuenta la reducción de la cotización.

E) Se aprueba una bonificación en la cuota de los autónomos que no hayan tenido ningún trabajador asalariado durante los doce meses anteriores y contraten un sustituto para poder dedicarse al cuidado de hijos de hasta 7 años o familiares dependientes, consistente en una bonificación durante doce meses sobre la cuota del autónomo del 100 % de la cuota por contingencias comunes que resulte de aplicar a la base media que tuviera el trabajador en los doce meses anteriores, el tipo mínimo de cotización vigente en cada momento. Si lleva menos de doce meses de alta, la base media se calculará desde la fecha en la que se haya inscrito.
El autónomo deberá seguir en alta en el Régimen de autónomos durante todo el año del cobro de la ayuda y durante los seis meses siguientes a la finalización del contrato, y el contrato bonificado del sustituto deberá durar como mínimo tres meses. Si el contrato bonificado se extingue antes de que finalice el periodo de un año de la bonificación –incluso si se termina durante los tres primeros meses — el autónomo podrá volver a beneficiase de esta ayuda si contrata a otro trabajador asalariado en el plazo máximo de 30 días.
El contrato no podrá celebrarse por una jornada laboral inferior al 50 % de la jornada de un trabajador a tiempo completo, y si la contratación es a tiempo parcial, la bonificación será del 50 %.
Si el autónomo incumple cualquiera los requisitos estará obligado a reintegrar el importe de la bonificación disfrutada. Solo no estará obligado a devolver esta ayuda si la extinción laboral del trabajador contratado obedece a despidos objetivos o disciplinarios procedentes, o por causas mayores (dimisiones, muertes, jubilación o incapacidades).
La bonificación podrá disfrutarse por cada hijo o familiar que se cuide, y es compatible con el resto de incentivos a la contratación por cuenta ajena que existan.